Socialmente, la tecnología ha adquirido una gran importancia en las últimas décadas, ya que a través de ella se han producido numerosos cambios que suelen ser considerados como beneficiosos. Esto ha provocado que en muchas ocasiones obtenga un reconocimiento superior al que debería. Ante la aparición de una tecnología no existente, es necesario valorar si realmente se trata de algo novedoso, o si se limita a agrupar ideas anteriores. Internet pertenece al segundo caso, ya que se trata de una
convergencia tecnológica.
A su vez, en el campo de la comunicación se ha producido, de forma paralela, una convergencia empresarial. Todos los principales medios de comunicación están concentrados en pocas empresas que forman grupos de comunicación, entre las que en España destacan Prisa, Unidad Editorial, Vocento, Planeta, Intereconomía Corporación... La principal consecuencia que esto conlleva es la polarización de los posibles puntos de vista. Aunque, aparentemente, la gran cantidad de medios debería reflejar toda la diversidad social existente, lo cierto es que solamente se exponen aquellos que interesan a la empresa por razones económicas e ideológicas.