Uno de los aspectos que condiciona la elaboración de textos periodísticos, tanto escritos como audiovisuales, está directamente relacionado con lo que se denomina como web semántica. En ella es de vital importancia incorporar una serie de metadatos que facilitarán una especie de comunicación humana con las máquinas, ayudando así a que los buscadores optimicen sus resultados ofrecidos. Para el Periodismo, esto supone una mayor categorización con respecto a la que ya se producía anteriormente. Por ello, se favorece así el establecimiento de estereotipos que simplifican excesivamente la realidad, con todo lo que eso conlleva.
La Red ha experimentado un aumento exponencial de contenidos que ha hecho de ella un gran hipertexto, en el que las diferentes partes están conectadas entre sí de manera similar a las neuronas del cerebro. Esto consigue resultar beneficioso para el Periodismo cuando no solamente existan buenas informaciones, sino que también tengan una correcta relación, similar a la sinapsis de las células nerviosas.
A la hora de publicar una información en Internet, no importa tanto alcanzar la meta correctamente, sino ser el primero que lo consigue. Así, el número de lectores será mayor. El éxito se logra debido a que la medición predominante hasta la fecha sigue siendo la cuantitativa. Pero esto no garantiza que la instantaneidad sea del todo determinante, ya que los grandes medios de comunicación siguen prevaleciendo sobre los pequeños. En todo caso, desaparece la periodicidad que tradicionalmente existía, haciendo que los contenidos lleguen cuando se produce la noticia, sin esperar a una nueva edición. Además, se están perdiendo algunos buenos hábitos del Periodismo de calidad, como por ejemplo el contraste. En septiembre de 2010, la cadena de televisión Cuatro recogió en su edición digital una noticia absurda procedente del sitio de humor El Mundo Today. Pero ese no fue su único error, ya que la fuente tampoco quedaba reflejada en ningún sitio.
Una de las promesas que existen en torno al Periodismo electrónico es la de una mayor interactividad por parte del lector, que abandona la pasividad con la que consumía la información para tener la posibilidad de generarla. Pero como toda promesa que se precie, su planteamiento y su cumplimiento distan demasiado entre sí. En ocasiones, la participación está previamente condicionada hacia una postura, por lo que se pierde el debate que se podría generar. Otras veces simplemente desaparece esta posibilidad, como por ejemplo cuando se abordan asuntos delicados, o cuando se considera que la opinión de la audiencia puede dañar la imagen del medio. Así, la reciente noticia de que el grupo Prisa reducirá su plantilla en un 18% no puede ser comentada en la edición digital de El País o de la Cadena Ser.
La crisis que sufre el Periodismo, al contrario de lo que se cree, no es actual, sino que comienza en la década de 1970 con el descenso de beneficios en la prensa escrita en papel. Al igual que después ha ocurrido con otros productos culturales, la información ha sufrido una devaluación por parte del público. Y aunque haya quienes afronten esta profesión, como Rupert Murdoch, intentando detener algo que ya es imparable, la solución puede estar en un mayor fomento de la participación. Es necesario integrar al lector, hacerle partícipe de todo lo que le rodea, y esto solo puede conseguirse mediante la democratización de la información.
La Red ha experimentado un aumento exponencial de contenidos que ha hecho de ella un gran hipertexto, en el que las diferentes partes están conectadas entre sí de manera similar a las neuronas del cerebro. Esto consigue resultar beneficioso para el Periodismo cuando no solamente existan buenas informaciones, sino que también tengan una correcta relación, similar a la sinapsis de las células nerviosas.
A la hora de publicar una información en Internet, no importa tanto alcanzar la meta correctamente, sino ser el primero que lo consigue. Así, el número de lectores será mayor. El éxito se logra debido a que la medición predominante hasta la fecha sigue siendo la cuantitativa. Pero esto no garantiza que la instantaneidad sea del todo determinante, ya que los grandes medios de comunicación siguen prevaleciendo sobre los pequeños. En todo caso, desaparece la periodicidad que tradicionalmente existía, haciendo que los contenidos lleguen cuando se produce la noticia, sin esperar a una nueva edición. Además, se están perdiendo algunos buenos hábitos del Periodismo de calidad, como por ejemplo el contraste. En septiembre de 2010, la cadena de televisión Cuatro recogió en su edición digital una noticia absurda procedente del sitio de humor El Mundo Today. Pero ese no fue su único error, ya que la fuente tampoco quedaba reflejada en ningún sitio.
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| Noticia recogida por la página web de Cuatro |
La crisis que sufre el Periodismo, al contrario de lo que se cree, no es actual, sino que comienza en la década de 1970 con el descenso de beneficios en la prensa escrita en papel. Al igual que después ha ocurrido con otros productos culturales, la información ha sufrido una devaluación por parte del público. Y aunque haya quienes afronten esta profesión, como Rupert Murdoch, intentando detener algo que ya es imparable, la solución puede estar en un mayor fomento de la participación. Es necesario integrar al lector, hacerle partícipe de todo lo que le rodea, y esto solo puede conseguirse mediante la democratización de la información.

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