Si hay algo que diferencia al periodismo multimedia del resto es la posibilidad de interactuar con el receptor. Pero nada más lejano a la realidad. Los actuales periódicos digitales apenas explotan esta característica, y cuando lo hacen es mediante grandes limitaciones. ¿Cómo debería ser entonces un buen periódico digital interactivo?
La interactividad tiene, principalmente, dos dimensiones: la selectiva, en la que se pueden elegir los contenidos que interesen, y la comunicativa, en la que existe la posibilidad de hacer reversible el proceso de comunicación. Con esto puede llegar a surgir un dilema entre qué es lo que interesa, qué es lo realmente importante, y cuál de estos dos aspectos debe prevalecer. Por ejemplo, el periodismo deportivo se elabora actualmente buscando lo más interesante, que a su vez es lo que más vende, aunque esto suponga una pérdida del rigor profesional y acentúe la crisis del periodismo.