domingo, 6 de febrero de 2011

El periódico digital interactivo

Propuestas para un periódico digital interactivo

En el texto anterior, Alejandro Rost describe las características que debería tener un buen periódico digital interactivo. Este planteamiento surge desde la premisa de que los actuales medios digitales no aprovechan algunas de las cualidades que Internet presenta. Con respecto a la interactividad, Rost diferencia entre la selectiva, en la que el usuario podría tomar decisiones desde un punto de vista pasivo, y la comunicativa, en la que entra en juego su participación directa.

Así, la interactividad selectiva podría mejorarse de diferentes maneras. Una estructura en la que los contenidos se presentan en capas permite que el lector elija profundizar solamente en aquello en lo que esté interesado, flexibilizando el texto. La información debe poder ser localizada y recuperada fácilmente a través de buscadores, índices, directorios, etc. Además, se deberían exprimir los géneros periodísticos propios de la Web, como por ejemplo las entrevistas digitales, abandonando la práctica de publicar los mismos contenidos que en la edición impresa. Por ello, el periódico digital ha de tener una serie de enlaces que hagan de la noticia un portal hacia otros contenidos relacionados.

En cuanto a la interactividad comunicativa, los usuarios han de convertirse en los protagonistas. Deben ser los que decidan la portada, poder comentar cada noticia, destacar los mejores comentarios, poder compartir fácilmente los contenidos o enviar sus propios fotos, audios y vídeos. Pero también ha de tener la posibilidad de crear sus propios contenidos a través de una wikisección.

Para que un periódico digital interactivo funcione, debe existir una gran comunidad de usuarios que participe frecuentemente en él. En España, el sitio más utilizado que se acerca a estas características posiblemente sea Menéame. Pero pese a que haya conseguido atraer a muchos internautas, periodísticamente puede considerarse como un fracaso.

Menéame, la decepción del periodismo multimedia
Logo de Menéame
La página web de Menéame aparece definida como "un sitio donde compartir enlaces" que el usuario considere interesantes. Aunque no es un periódico digital interactivo como tal, el hecho de que la mayoría de la información que aparece sea de carácter noticioso convierte a esta página en un portal de la actualidad, por lo que puede considerarse como un intento de periodismo interactivo.

Siguiendo una a una las propuestas de Alejandro Rost, la mayoría de las recomendaciones aparecen aquí. En las descripciones de cada artículo es frecuente encontrar ampliaciones en las que tener la opción de profundizar: los llamados enlaces relacionados. Los temas pueden encontrarse a través de un buscador, pero también aparecen estructurados en secciones. Pero no todos remiten a información textual: en ocasiones son vídeos, imágenes, gráficos, etc. Los usuarios pueden recomendar otros asuntos similares, o simplemente opinar, mediante los comentarios. Esa intervención suele ser calificada por otros miembros mediante su voto positivo o negativo, siendo destacados aquellos mejor valorados. Y lo más importante de todo: mediante el voto se decide lo que pasa a formar parte de la portada. Al tratarse de un sitio de enlaces, no se puede aportar información que sea directamente almacenada, pero la facilidad con la que actualmente se puede abrir un blog hace que eso no sea un problema, por lo que la wikisección de la que Rost habla se consigue parcialmente.

Si aparentemente los puntos clave para el éxito del periodismo digital interactivo están presentes, ¿por qué en este caso no se han alcanzado los objetivos de la investigación? En realidad hay muchos factores que hacen que esta propuesta, desde el punto de vista del periodismo, no sea afortunada. Menéame se ha convertido en un "juego" en el que las reglas no son tan claras como puede parecer. El sistema de puntuación personal de cada usuario, conocido con el connotativo nombre de karma, puede condicionar las decisiones de gran parte de la comunidad. Por ejemplo, no enviar una noticia por miedo a que no guste y suponga una pérdida de karma, votar negativamente una publicación de forma masiva para así aumentar la puntuación propia, o hacerlo positivamente a las que estén a punto de pasar a formar parte de la portada. Además, no suelen ser bien recibidas las aportaciones realizadas por la misma persona que las elabora, llegando a ser consideradas como spam antes de entrar a valorar su relevancia. Un gran caso real de todo esto aparece reflejado en el artículo "El día que fui una puta del karma", elaborado por el usuario eulez.

Otro tema es el de el tipo de informaciones que gustan o no a los usuarios con mayor rango. La advertencia que se da a los nuevos participantes es la de que al principio seguramente los temas enviados "no estén en sintonía con la comunidad de usuarios". Como ejemplo, una crítica de cine elaborada por un reconocido crítico, algo que es muy demandado en los periódicos impresos, no es bien recibida en Menéame. En el otro extremo, cualquier hecho noticioso relacionado con la "ley Sinde" tiene muchas posibilidades de conseguir votos positivos.

La teoría de cómo construir un periódico digital interactivo es difícil de llevar a la práctica de manera satisfactoria. En este caso, la teoría de la espiral del silencio, algo que suele condicionar los contenidos de los medios de comunicación, vuelve a ser válida, a pesar de que fue concebida para ser aplicada a los mass media.

Tal y como apunta Alejandro Rost, para obtener un correcto funcionamiento de estos nuevos medios, la figura del periodista no debe desaparecer, sino todo lo contrario: ha de contrastar las informaciones que los usuarios publiquen, fomentar la participación, crear debates que no se alejen de la noticia, ejercer de moderador... Todo un reto que puede suponer una nueva concepción del periodismo; una solución a la crisis en la que está envuelto desde hace décadas.

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