La transformación que sufre el periodismo con su digitalización afecta tanto al propio medio como a los nuevos canales de distribución, a los nuevos hábitos de la audiencia, y a las condiciones del entorno mediático.
Al igual que antes, para conseguir acceder a una información es necesario realizar un esfuerzo. Por ello se comienza a introducir la dualidad con el pago por el acceso a la información, para así ahorrar tiempo empleado en encontrar los datos buscados. Pero no solo con respecto al usuario final. Los medios de comunicación siguen empleando una parte de su presupuesto en la contratación de servicios a agencias de comunicación.
La digitalización es la segunda mutación significativa que se produce en tan solo veinte años. La primera fue, en la década de 1970, el paso del plomo al offset, sistema de impresión más limpio y que ofrece mejores resultados en relación calidad-tiempo. Estos dos cambios han influido en el proceso de composición, en la descentralización de la redacción y de la impresión, y sobre todo en el retraso de la hora del cierre de cada edición, hecho que posibilita la aparición de información de última hora.
Como consecuencia de la digitalización, se produce una convergencia tecnológica mediante sistemas de autoedición, se incluye la fotografía digital, y se refuerza la utilización de infografías. Surgen nuevos emisores, pero también se transforman los tradicionales, y por ello aparecen nuevos contenidos y formatos, en los que ya no se sigue una estructura lineal de mensajes. Además, los nuevos canales provocan cambios en el modo de consumo de la información, fragmentando así a la audiencia.
La multimedialidad afecta a cómo se producen y diseñan los contenidos periodísticos, fomentando nuevas estrategias crossmedia para comunicar un mensaje de formas complementarias y no sustitutivas. En el siguiente vídeo se explica brevemente, mediante una recreación de medios, en qué consiste esta convergencia:
El periodismo en la web implica una diferenciación del medio en papel. Por un lado, esto le otorga un valor añadido, pero por otro puede suponer la pérdida de clientes. Esto se podría solventar con la creación de una identidad propia, pero las limitaciones del lenguaje HTML dificultan esto.
Hay que tener en cuenta que si el periodismo multimedia aún no se ha asentado es debido al escaso tiempo que ha transcurrido desde su aparición. Las primeras experiencias en soportes electrónicos se produjeron entre 1985 y 1992, con el teletexto, fax o videotex. Entre ese año y 1994 surge la prensa en redes de pago, como Aol o Servicom. En 1995 se comienza a volcar el contenido de los diarios en la Red. En 2000 los medios digitales se convierten en portales de acceso a la información. Pero desde 2003 se empiezan a aprovechar las herramientas interactivas con el llamado "periodismo 2.0".
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